sábado, 7 de abril de 2012

Creo que soy el claro ejemplo de la palabra "tarada". Me veo y digo "soy una tarada". Soy una tarada porque en el fondo profundo de mi ser, no tengo la más pálida idea de lo que quiero hacer en mi vida. Me vivo convenciendo de que yo soy diferente, que no soy como lo demás que se preocupan por cosas banales y aún así, pretendo entrar en la sociedad con mis uñas pintadas de rosa y con ganas de hacer muffins y cupcakes y todas esas cosas tan "Sex & the city". Dije, "banales". Pegate un tiro, Victoria.

Es sábado santo, hay mucho viento, está todo enquilombado y tengo que hacer un resumen de literatura.

No hay comentarios:

Publicar un comentario