miércoles, 29 de febrero de 2012

Buenos Aires, café y Telenoche

Siempre pienso en el hecho de que este año es el año. Cumplo 18, y luego espero por una vida llena de oportunidades. Bah, es lo que siempre pienso. Siempre soñé con una vida genial en Buenos Aires. Estudiar en la UBA es mi gran sueño. No sólo estudiar allí y pode recibirme de médica, sino el hecho de tener que vivir en Capital, poder tener al alcance de mi mano todo lo que en mi ciudad no tengo. Es Río Negro, no hay muchas cosas. En cambio, en Buenos Aires, todo es genial. El ruido, el hecho de que a la siesta hay miles de actividades para hacer. Hay cultura, hay barcitos con olor a café (?), hay lugares lindos.La vida patagónica es difícil. Uno termina mimetizándose con la naturaleza chismosa de la gente. Pero yo ya no quiero eso, me quiero sacar el pueblo que tengo adentro. Diciendo esto me siento como en el primer capitulo de Patito Feo, capitulo lleno de estereotipos injustos. ¿Desde cuando los patagonicos somos hippies? ¿Siempre hace frío? Oh dios, nuevamente empiezo a irme por las ramas.
Para terminar con esto; seis palabras: no me banco a Santo Biassati.
Ok, chau.

sábado, 25 de febrero de 2012

Quinto

¿Tendría que emocionarme porque el jueves es el último primer día de clases? ¿Qué clase de reacción es la correcta? ¿Llorar, cantar alguna canción de esas que te hacen recordar "bellos" momentos, o abrazar a todo aquel que dice haber compartido mi vida durante cinco años? Pienso que tal vez esté siendo demasiado negativa, que tal vez esté demasiado ansiosa por lo que está por venir - obviamente, si los las predicciones mayas no me arruinan una vida llena de sueños-, o qué simplemente no me emociono con estas cosas, qué hay que ser grande, qué hay que acostumbrarse con las despedidas, y qué son todos unos exagerados. Todos, eh.

lunes, 20 de febrero de 2012

SPM y mal humor = entrada para el blog

No soy de esas chicas que se la pasan de mal humor. Bueno, tal vez esté mintiendo un toque. Cuando tengo mal humor, tengo mal humor. Es un hecho, se pudre todo. Sólo me puede salvar una taza de café con leche calentita con Oreos. Pero generalmente ese día, sólo hay un pedazo de pan seco y un poco de dulce. Y yo, odio el dulce.
Mi mal humor no se produce por una mañana en la que dormí mal, por alguna cosa que tuve que estudiar o cosas así. Mi mal humor se genera cuando la gente es pelotuda, y aún sabiendo que deberían evitar realizar acciones pelotudas, las realizan igual, ¿por qué?. Por qué son pelotudas. Y una se pone así, obviamente, es inevitable contagiarse de toda la estupidez que te rodea. Entonces te ponés de mal humor. Amenazás con dormir una larga siesta y que el mundo se ocupe de sus asuntos solo, pero, ups, te das cuenta de que tenés miles de actividades ese día. No podés dormir siesta. Recorcholís.
Me pone de mal humor mi mala suerte. La manía que tengo por caerme en cualquier lugar y de tropezar con absolutamente toda vereda con imperfecciones y con toda aquella baldosa salida de lugar. Soy torpe. Soy torpe con la vida, soy torpe con las palabras. Digo cosas que están fuera de lugar y en vez de arreglarlo, lo embarro. Soy media boluda, es un pequeño don que tengo. Y saber que tengo ese grandisimo defecto me pone de mal humor.
Me pone de mal humor mi desordén, la manpia que tengo de no deshacerme de las cosas. De tener que retenerlas aún sabiendo que están al pedo ahí. Siempre me pasa. Y lo odio, puedo jurar que odio tener que guardar desde libretitas, juguetitos, hasta sentimientos más profundos. Y acá debo dejar lugar para una serie de puntos suspensivos.
Bueno, la cuestión es que casi todo me pone de mal humor. Pero ser así es genial, odio a la gente que está feliz siempre. Dios mío, enojate por algo. Así que si, me enorgullece ser totalmente malhumorada.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Se supone que uno debería ser "Paz y amor", pero yo no. No, sinceramente las cosas que detesto son las que me hacen ser como soy. Si fuera "Paz y amor" no podría escribir. No podría hablar. No podría sentir miles de cosas. Ser negativa hace que mi vida sea positiva. Además de que es re aburrido andar pintando el día de colores fuertes y alegres. Después de un tiempo te encandilan.
No me va mucho la onda hippie. Esa onda de andar promoviendo la paz en todos lados. ¿Realmente sirve la paz? Después todos se terminan cagando a tiros. Eso de querer la paz es simplemente una forma de decirle al otro "Soy mejor que vos". Y la verdad, es una forma patética de negar que sos igual o peor a esa persona que odias.
La falsedad es mala. Pero la hipocresía es lo peor. Uno siempre niega miles de cosas para quedar bien con el otro. Y la verdad es que uno no puede quedar bien con el otro. Nunca, nunca, nunca. La verdad de la milanesa es que la gente se la pasa preocupándose por la gente. Son los que te viven criticando. Pero uno entra en ese circulo vicioso y termina haciendo lo mismo. Es como una bola de nieve que se agranda más y más, a medida que desciende por la montaña.
Hay que aceptar las cosas como son. Todos somos falsos. Todos somos hipócritas y todos somos mentirosos. La diferencia es que algunos lo saben ocultar mejor que otros.

viernes, 3 de febrero de 2012

Muchas de las cosas en mi vida dependen de los dilemas que tengo con ella. Es cómo que siempre me enfrento con pequeños duelos entre mi corazón y mi cabeza. Muchas veces mi cabeza es mucho más poderosa que mi pobre corazón, que muchas veces sólo sirve para bombear sangre. Y otras veces, éste se vuelve loco de contento cuando por fin me decido a perseguir mis sueños. Bueno, tampoco tuve unos sueños "guau", pero tarde o temprano los cumplo.
Es que todo, aunque no lo parezca, merece una discusión. Día a día me debato si esta bien o mal, si está permitido o prohibido. Hasta cocinar, uno de mis hobbies, se convierte en un problema. Qué mucha sal, qué poca pimienta, que va a quedar muy condimentado, que va a quedar soso, y así una larga lista. No tan indecisa cómo la manera en la que me describo, no tardo en decidirme, pero siempre decido con el miedo de arrepentirme a último momento. O me decido afirmando, muchas veces sin ningún tipo de razón, que algo malo va a pasar. Y sí, lo mío es ser negativa con muchas ganas.
Y es así que me paso por la vida, hablando sola. Discutiendo acaloradamente en mis adentros. Pensando más de lo debido, por el sólo hecho de pensar. A veces es al pedo, uno debería arriesgarse y listo, pero el problema es que arrepentirse en un jodido quilombo que siempre está bueno evitar.