Tengo el defecto de enamorarme en los libros. Es una gran defecto, porque no me voy a encontrar con un Darcy a la vuelta de la esquina o con Rochester mientras compro un kilo de papas. Además hay que pensar que si un chico viene vestido de esa manera y con importantes patillas sobre su cara, sería tildado de "raro". Se ganaría mi amor absoluto; de eso no hay duda.

Las mujeres tenemos ese problema. Idealizamos bastante las cosas. No sé a que se debe. Nuestra cabeza es capaz de inventar preciosas historias de amor que terminan en casamiento, con sólo ver a una persona que nos gusta. A veces me pregunto si está bien eso. Ilusionarse es lindo, pero es fea la caída. A veces inventamos principes de la nada, y de repente, nos encontramos que esa persona ideal, se convirtió en alguien desagradable. Tal vez siempre lo fue, pero nunca lo vimos.
Personalmente, yo intento hacerme pasar por una chica que no se enamora fácilmente, que no se ilusiona. Pero señores, soy mujer y sí, me ilusiono. Me rompo el corazón en miles de pedacitos y encima me lleno de películas romanticas y libros que sólo intentan empeorar mi enamoramiento.
¿Seré tonta? ¿Seré ingenua? No sé, pero unos de mis sueños es encontrar al amor de mi vida, que me quiera y me proteja, tal como lo hacen Darcy con Lizzy y Rochester con Jane.
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