miércoles, 11 de enero de 2012

Es sólo un momento

Son simples momentos. El poder abrir los ojos a la mañana, después de un hermoso sueño que como todos los hermosos sueños, sabemos que nunca se cumplirá. El olor del café recién hecho o en su defecto, el recalentado en el microondas. El sol quemando nuestras pestañas, intentando enceguecernos durante nuestra ida al colegio o al trabajo. Son simples momentos.
También es un simple momento aquél en donde no dejas que tus lagrimas acechen tus cachetes. Cuando escuchás "esa" canción que te hace acordar a "esa" persona en particular. A veces la gente elige canciones hermosas para acordarse de ciertas personas. Luego, cuando todo lo lindo se perdió, no pueden escuchar aquella melodía sin decir una puteada. Lo mal que hacen.
Los simples momentos, a veces, nos obligan a la melancolía o a la nostalgia. No sé porqué será. ¿Tal vez es porque uno no valora lo que tiene? No, me obligué a mi misma a no citar esos clichés. Y también me obligué a escribir con palabras fáciles. Por lo visto no cumplí ninguna de mis dos obligaciones.
Escribir lo considero un simple momento. Un momento alegre, o no tanto. Un momento que parece carecer de la mínima importancia. Tal vez dentro de tres meses escriba de nuevo. Por que así son los simples momentos, merecen ser olvidados un tiempo para volver a ser valorados. Aunque creo que nunca me voy a olvidar del placer de oler el perfume a café recién hecho de mi casa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario